
Precioso lobo matado ayer en Suecia de forma legal. Sin comentarios.
En febrero, biólogos estatales de Oregón localizaron un lobo subadulto -de dos años de edad- en un cañón. Lo anestesiaron y le implantaron un microchip y un collar GPS. Se le asigna el código OR-7, que ahora se ha hecho muy conocido. Se le sigue por medio de su GPS pero es tremendamente cauteloso y rara vez pueden verlo incluso sabiendo por dónde se mueve. Este subadulto de unos dos años y medio se alejó del grupo familiar y ha recorrido miles de kilómetros. Se dice de él: "el lobo que recorrió miles de kilómetros por amor", si bien es algo habitual el que los jóvenes lobos, un buen día, abandonen el grupo nuclear y se larguen, a veces muy lejos, en busca de una nueva vida, nuevas aventuras, nuevos territorios, pareja... y así lleguen a formar su propio grupo familiar. Se ha seguido a este lobo desde entonces y es el seguimiento del viaje del primer lobo confirmado en el W de Oregón en los últimos 65 años. El primer lobo confirmado en la cordillera de las Cascadas desde 1947, cuando se mató el último., aunque los lugareños dicen que sí hay lobos nativos y que incluso el pasado invierno se vieron dos que mataron un perro de raza cócker, algo que fue achacado a coyotes.
El grupo familiar originario, conocido como Imaha (la foto de arriba es la última que se tiene de ellos, con la madre y el padre de OR-7) corre un serio peligro pues por lo visto se les acusa de atacar al ganado en una granja y quieren organizar una batida. Los conservacionistas creen que han sido perros asilvestrados los autores de los daños, algo de lo que, como ocurre en España y otros lugares del mundo, es más fácil y, sobre todo, rentable, acusar al lobo. Han conseguido una moratoria de la orden de batida, que veremos a ver cómo termina.
Están buscando otros dos para matar a toda costa. Y no es difícil, puesto que todo está cubierto de nieve y sus huellas les delatan. En la región de Västra Götaland ya han matado a uno de los dos del cupo; era un enorme y precioso macho. En la región de Örebro, ha caído una loba y andan buscando a otro ejemplar para alcanzar su cupo.

Por cierto, maldita y cateta manía la de subirle los belfos a los lobos asesinados para mostrar su dentadura y hacerles parecer lo más peligrosos posibles...
Así que el mismo que decidió dar muerte el año pasado a 27 ejemplares de lobo, este año ha concedido licencia para asesinar 20 lobos más por todo el país. La matanza comenzará el 15 de enero. El año pasado el mismo día del comienzo ya habían matado a todos los que legalmente habían decidido matar (los tenían bien localizados los cazadores, que desgraciadamente tienen mucha fuerza política) y alguno más que murió por la sed de muerte que tienen los cazadores.
La Svenska Rovdjursföreningen (organización sueca para los predadores, con la cual colaboro), ha preparado una recogida de firmas para enviársela al ministro sueco de medio ambiente. En todo el año se han matado 40 lobos en Suecia de forma legal y también han muerto lobos de forma ilegal, caza furtiva que está fuera de todo control. Además, unos 20 más deben de haber muerto de alguna otra forma. No es tan fácil la vida de los lobos en estado salvaje.
Como el año pasado, no habrá ninguna restricción: se matarán padres, cachorros o cualquier lobo que se ponga a tiro dentro del cupo (teóricamente... que el año pasado se pasaron de número así como quien no quiere la cosa). ¿Es aceptable eliminar el 10% de la población de una especie que está en peligro de extinción en un país? Más bien es bochornoso, vergonzoso.
2. Veréis un número bien hermoso que en este momento está en 8556 y que es el número de firmantes, que va creciendo día a día. Encima del número veréis que pone "NEJ TILL LICENSJAKT PÅ VARG 2011" (No a la licencia de caza de lobos 2011). Pincháis ahí.
3. sale una carta en la que os cuenta más o menos lo que yo os he dicho y en la que firmáis que estáis en contra de la matanza de lobos y explicáis que la población de lobos sueca está fatal. Para rellenarlo, sólo ponéis: NAMN (nombre y apellidos), ORT (ciudad donde vivís), YRKE (profesión), EPOST (email) y debajo pincháis en: SKRIV UNDER NU! (firmar ahora). Y ya habréis puesto vuestra piedrilla en la conservación del lobo en el norte.
David Nieto Maceín
Su papel era importante pues, aunque el lobo había sido exterminado y los pastores actuales no lo habían conocido, protegía contra perros asilvestrados o descontrolados, como los huskies que estilaban entonces los excursionistas de montaña y que daban tantos sustos a los rebaños. El mastín era muy peligroso para los perros intrusos con sospechosas intenciones.
Me contaban entonces los pastores que sus padres y abuelos tenían que dejar, décadas atrás, una hoguera en cada una de las esquinas de un aprisco, con las ovejas durmiendo dentro, los mastines bien posicionados y el mismo pastor durmiendo en la montaña. Lobos y osos campaban a sus anchas entonces. Cuando yo trabajaba en esa zona, era más cómodo. Como habían eliminado a los predadores salvajes, los pastores dejábamos en el Pirineo grandes rebaños pastando libremente en la época buena y nos dedicábamos a la otra parte del ganado. Doble producción con la mitad de trabajo durante varios meses. Se había acomodado el trabajo hasta el punto de haber olvidado su papel en los ecosistemas y cómo convivir con los predadores en armonía. Aunque el papel de nuestro mastín era importante, no se le tenía en cuenta. Sí se tenía en cuenta el trabajo incuestionable de los perros careadores (gos d´atura) pero no el del mastín, cuyo papel, para los pastores, era el de acompañante y tragón. Sólo se acordaban de su importancia cuando evitaba a ojos vista la matanza en el rebaño por parte de un perro descontrolado. Al fin y al cabo, éramos los únicos pastores con mastín en toda la comarca, que yo tenga constancia. Habían perdido totalmente el sentido de la importancia del mastín porque ya casi no lo necesitaban.
Diversas organizaciones conservacionistas que luchan a favor del oso y del lobo están ya regalando mastines a los ganaderos que habían olvidado su uso en diferentes lugares de España. Los datos, que eran ya evidentes, hablan por sí solos: donde los ganaderos que acusaban bajas han contado con el mastín protector, las pérdidas han descendido de 23 cabezas a 7 anuales, según la Fundación Oso Pardo. Es esta y sólo esta la solución para suavizar el conflicto del ganadero con el lobo. Es el mastín, primo, descendiente, enemigo del lobo, su máximo guardián.
Pero ¿qué es un buen mastín? Pues de eso quería yo hablar. Un mastín, por mastín, no tiene necesariamente que ser un buen perro de protección del rebaño. En cuanto a cualidades temperamentales genéticas, ha de ser un perro seguro de sí mismo, dominante y combativo. Algunas veces es suficiente el ladrido de un perro para que el lobo no se acerque al rebaño, pero ¡ojo! ¡no siempre es así y mucho menos contra los perros asilvestrados! no se puede permitir que luego haya lloros porque los lobos atacaron al rebaño e hirieron a los perros. Esto sucede, sí, cuando no son buenos perros. Si hay mastines dominantes y combativos, no habrá lobo ni perro que entre en el rebaño. Y esto os lo aseguro. En cuanto a sus cualidades físicas, ha de ser fuerte, poderoso, alto, de gran cabeza, lo que no es por estética sino porque impone muchísimo a aquél cánido que quiera emprender la empresa de atacar su rebaño, y debe de estar dotado de un buen movimiento (nada de cojeras por displasia de cadera o cualquier otra). Y, algo de importancia vital, ha de haber sido troquelado en el seno del rebaño.
Es gracias a un buen imprinting como se gesta la relación mágica entre el mastín y las ovejas. Porque el mastín ha de sentirse, de alguna manera, como una oveja más. De lo contrario, puede predar sobre ellas como cualquier lobo. Si ha sido troquelado con ellas, no lo hará jamás.
Era el último gran guerrero de un lugar poblado de lobos donde vivía con el rebaño y el pastor. Aquél pastor, amigo mío, que poco después de esa foto, desgraciadamente, dejó su vida en el campo de forma inesperada. Los mastines no se quedaron con él cuando esto sucedió sino que acompañaron al rebaño a casa, cumpliendo su oficio, para protegerlo. Con el pastor quedó, eso sí, el perro careador, tumbado a su vera. Aquél mastín de la foto, del que no voy a contar nada más aquí, luchó muchas veces con el lobo y de esos encuentros llevaba marcadas sus cicatrices. El mejor mastín que he conocido para el lobo, sin ninguna duda; y he conocido muchísimos. Diferente, sí, a los mastines de las exposiciones de belleza. Muy diferente. Poderosísimo, imponente. Dominante y vigilante. Cuando caminaba tras el rebaño, su movimiento era tan fluído que parecía volar sobre la hierba, con aquél paso amplio, suelto, poderoso. Todos le temían y todos le admiraban. Me contaba Gonzalo tantas historias y me contaba lo orgulloso que estaba de aquél perro, y me contaba lo importante que era para su vida. Hoy el redil está vacío. La hierba crece aún alimentándose del abono de sus ovejas. La silueta del gran guerrero no se diluye ya más en la niebla de esos amaneceres. Más sentí yo la desaparición de mi amigo, al que vi por última vez irse con el rebaño, para siempre. Pero eso es otra historia.

