jueves, 22 de julio de 2010

ENTREVISTA A FÉLIX SOBRE LA CONDUCTA DEL LOBO.

Os dejo un vídeo de una entrevista que es una maravilla, una reliquia del pasado. Fue realizada en 1977 y Félix Rodríguez de la Fuente nos habla con inteligencia y la facilidad de palabra y didáctica que le caracteriza, sobre el lobo y su conducta.

jueves, 1 de abril de 2010

MASTINES PARA LA CONSERVACIÓN DEL LOBO Y DEL OSO.

A lo largo de toda la Europa ganadera se desarrollaron enormes perros, quizás en tiempos de los romanos, -pues dicen que ellos fueron quienes trajeron a los grandes mastines asiáticos que les dieron origen-, que tenían la misión de escoltar y proteger a los rebaños de ovejas y cabras del lobo y, eventualmente, del oso.
Nacieron así los que conocemos como molosos de montaña. En España, desde aquellos tiempos inmemoriales, contamos con el mastín español y al mastín del Pirineo. El del Pirineo, que prácticamente comparte medio con el Perro de Montaña del Pirineo, también del mismo tipo y origen, pero adoptado por los franceses, y el español, que es el mesetario, el leonés, “de toda la vida”. Cuando trabajé como pastor en el Pirineo, con nuestros perros, hace ya más de una década, también nos acompañaba un mastín. Mastín del Pirineo, claro.

Su papel era importante pues, aunque el lobo había sido exterminado y los pastores actuales no lo habían conocido, protegía contra perros asilvestrados o descontrolados, como los huskies que estilaban entonces los excursionistas de montaña y que daban tantos sustos a los rebaños. El mastín era muy peligroso para los perros intrusos con sospechosas intenciones.

Me contaban entonces los pastores que sus padres y abuelos tenían que dejar, décadas atrás, una hoguera en cada una de las esquinas de un aprisco, con las ovejas durmiendo dentro, los mastines bien posicionados y el mismo pastor durmiendo en la montaña. Lobos y osos campaban a sus anchas entonces. Cuando yo trabajaba en esa zona, era más cómodo. Como habían eliminado a los predadores salvajes, los pastores dejábamos en el Pirineo grandes rebaños pastando libremente en la época buena y nos dedicábamos a la otra parte del ganado. Doble producción con la mitad de trabajo durante varios meses. Se había acomodado el trabajo hasta el punto de haber olvidado su papel en los ecosistemas y cómo convivir con los predadores en armonía. Aunque el papel de nuestro mastín era importante, no se le tenía en cuenta. Sí se tenía en cuenta el trabajo incuestionable de los perros careadores (gos d´atura) pero no el del mastín, cuyo papel, para los pastores, era el de acompañante y tragón. Sólo se acordaban de su importancia cuando evitaba a ojos vista la matanza en el rebaño por parte de un perro descontrolado. Al fin y al cabo, éramos los únicos pastores con mastín en toda la comarca, que yo tenga constancia. Habían perdido totalmente el sentido de la importancia del mastín porque ya casi no lo necesitaban.

Nerviosos se pusieron entonces porque una osa introducida se movía por la zona de pastos de montaña donde quedaban las ovejas sin vigilancia. Habían olvidado ya que el Pirineo de antaño estuvo poblado de osos en todas sus cotas y bosques, cuando sus abuelos pastoreaban rebaños inmensos y el ganado era mucho más numeroso que hoy. ¿Una sola osa haciendo temblar a los pastores modernos? Cuando llegan hoy los lobos, expandidos de forma natural y a poco, a viejas zonas loberas, los pastores se desconciertan. Tienen a sus rebaños solos, sin protección, mientras descansan cómodamente o trabajan con el resto de su ganado en otra parte. Seguramente, si levantaran la cabeza sus abuelos y bisabuelos, de un cogotón les devolverían el sentido del uso del mastín, que es mucho más que un adorno tradicional. El mastín que, en mi familia ganadera, siempre hubo. El mastín que, en las zonas más loberas de Castilla, como en Zamora y en ciertas zonas de León, es indispensable y bien reconocido. El mastín es la clave de la protección de los rebaños. Diversas organizaciones conservacionistas que luchan a favor del oso y del lobo están ya regalando mastines a los ganaderos que habían olvidado su uso en diferentes lugares de España. Los datos, que eran ya evidentes, hablan por sí solos: donde los ganaderos que acusaban bajas han contado con el mastín protector, las pérdidas han descendido de 23 cabezas a 7 anuales, según la Fundación Oso Pardo. Es esta y sólo esta la solución para suavizar el conflicto del ganadero con el lobo. Es el mastín, primo, descendiente, enemigo del lobo, su máximo guardián.
Tengo que advertir que los pastores que conozco, que viven en las zonas más pobladas por lobo de España, y que tienen los rebaños bien protegidos por buenos mastines, no acusan nunca bajas. Cuando hay buenos mastines, la intromisión de un animal extraño en el rebaño no es posible. Pero ¿qué es un buen mastín? Pues de eso quería yo hablar. Un mastín, por mastín, no tiene necesariamente que ser un buen perro de protección del rebaño. En cuanto a cualidades temperamentales genéticas, ha de ser un perro seguro de sí mismo, dominante y combativo. Algunas veces es suficiente el ladrido de un perro para que el lobo no se acerque al rebaño, pero ¡ojo! ¡no siempre es así y mucho menos contra los perros asilvestrados! no se puede permitir que luego haya lloros porque los lobos atacaron al rebaño e hirieron a los perros. Esto sucede, sí, cuando no son buenos perros. Si hay mastines dominantes y combativos, no habrá lobo ni perro que entre en el rebaño. Y esto os lo aseguro. En cuanto a sus cualidades físicas, ha de ser fuerte, poderoso, alto, de gran cabeza, lo que no es por estética sino porque impone muchísimo a aquél cánido que quiera emprender la empresa de atacar su rebaño, y debe de estar dotado de un buen movimiento (nada de cojeras por displasia de cadera o cualquier otra). Y, algo de importancia vital, ha de haber sido troquelado en el seno del rebaño.

Es gracias a un buen imprinting como se gesta la relación mágica entre el mastín y las ovejas. Porque el mastín ha de sentirse, de alguna manera, como una oveja más. De lo contrario, puede predar sobre ellas como cualquier lobo. Si ha sido troquelado con ellas, no lo hará jamás.

El mastín de todas estas últimas fotos no sé ya dónde andará. Ni siquiera sé si andará. Perdí su pista. Era el último gran guerrero de un lugar poblado de lobos donde vivía con el rebaño y el pastor. Aquél pastor, amigo mío, que poco después de esa foto, desgraciadamente, dejó su vida en el campo de forma inesperada. Los mastines no se quedaron con él cuando esto sucedió sino que acompañaron al rebaño a casa, cumpliendo su oficio, para protegerlo. Con el pastor quedó, eso sí, el perro careador, tumbado a su vera. Aquél mastín de la foto, del que no voy a contar nada más aquí, luchó muchas veces con el lobo y de esos encuentros llevaba marcadas sus cicatrices. El mejor mastín que he conocido para el lobo, sin ninguna duda; y he conocido muchísimos. Diferente, sí, a los mastines de las exposiciones de belleza. Muy diferente. Poderosísimo, imponente. Dominante y vigilante. Cuando caminaba tras el rebaño, su movimiento era tan fluído que parecía volar sobre la hierba, con aquél paso amplio, suelto, poderoso. Todos le temían y todos le admiraban. Me contaba Gonzalo tantas historias y me contaba lo orgulloso que estaba de aquél perro, y me contaba lo importante que era para su vida. Hoy el redil está vacío. La hierba crece aún alimentándose del abono de sus ovejas. La silueta del gran guerrero no se diluye ya más en la niebla de esos amaneceres. Más sentí yo la desaparición de mi amigo, al que vi por última vez irse con el rebaño, para siempre. Pero eso es otra historia.
Aquí os dejo imágenes de un artículo que escribí para la revista Apport hace años sobre mastines. Las fotos, maravillosas, me las perdieron. No sé si será legible:

David Nieto Maceín.

jueves, 11 de marzo de 2010

HOMENAJE A FÉLIX RODRÍGUEZ DE LA FUENTE. FÉLIX, EL LOBO Y EL PERRO

El 14 de marzo se cumplen 30 años de la desaparición de Félix Rodríguez de la Fuente. Aquí también voy a dedicar, por supuesto, un espacio en su homenaje, al igual que le homenajeé en mi libro Etología del lobo y del perro: análisis e interpretación de su conducta. Félix fue, sin duda, una inspiración para mí, me dio a conocer al lobo que él había conocido y me ofreció la oportunidad de abrir mis sentidos a, en definitiva, la VIDA, así como lo decía él: con letras mayúsculas. Félix era un enamorado del lobo y también del perro y de eso quería hablaros aquí. Él estaba feliz de haber conocido al lobo, no envilecido tras las rejas de un zoológico, sino libre y salvaje, desapareciendo en la fría mañana del páramo, cuando era niño, en la navidad de 1940. Había asistido invitado a una batida al lobo con tan sólo 12 años. Una costumbre que se ha seguido repitiendo como una forma de transmisión cultural del odio al lobo. Félix había escuchado terribles historias de lobos pues al niño se le inculcaba el miedo; ése mismo miedo que desemboca directamente en el odio. Y, aquella mañana de invierno, la silueta del lobo apareció recortada en el páramo, exactamente como nos lo quiso mostrar en sus insuperables, prodigiosos, documentales. “Lo que vi entonces no se me olvidará jamás. (…) Era un animal hermosísimo, de mirada noble, profunda(...) quizá, la más acabada representación de la fuerza, de la libertad, de la nobleza, ¡del palpitar del corazón de la madre tierra!. Aquella tarde fría del mes de diciembre decidí que todo cuanto me habían contado del lobo era falso. (…). Y, al fin y al cabo, el hombre no tenía derecho a erigirse en dueño supremo de la carne, de la vida y de la muerte.”
Había quedado profundamente enamorado de aquél animal. Félix no volvería a encontrarse con el lobo hasta 10 años después, también en el páramo.
Félix leyó en 1964 El anillo del Rey Salomón, de Konrad Lorenz, el personaje por él más admirado. Consideraba Félix que el lobo nos podría enseñar mucho de nuestra propia conducta; de nosotros mismos. Que la sociedad pacífica, por mucho que los mitos nos cuenten lo contrario, del lobo, podría ser un ejemplo para nuestra propia sociedad.

Félix mira amorosamente a sus cachorros de lobo junto al Río Dulce.

Consideraba que conociendo al lobo podríamos entender mejor al perro y los vínculos entre los hombres y los animales. Félix no soportaba la falsedad del mito del lobo y quería estudiar por sí mismo al cánido para mostrarle a todo el mundo su verdadera faz. Y el lobo le dio a Félix una fama que se tradujo en la concienciación ecológica en el país. Tomó el ejemplo de Lorenz, que se integró en un grupo de gansos, y decidió integrarse en un grupo de lobos para estudiar en profundidad el imprinting o troquelado. Y así lo hizo desde 1965 y durante toda su vida. Sus primeros cachorros fueron traídos desde Valladolid, donde habían sido capturados y estaban siendo maltratados por los pueblos. Así que llegaron a casa y fueron cuidados con cariño por él y su mujer.
"He leído de muy cerca, en las pupilas de mis lobos, toda la fidelidad monolítica que reside en su complejo comportamiento. He descubierto que los lobos son cooperativos, comunitarios, que adoptan a los cachorros huérfanos, que comparten el alimento, que jamás abandonan a los heridos o a los débiles."
El lobo fue una parte importantísima de su vida. Luchó desaforadamente por conseguir la protección del lobo en España, donde era una especie a exterminar. Consiguió que la Administración eliminase las Juntas de Extinción de Animales Dañinos, lo que fue un hito en la conservación de la fauna ibérica. Posteriormente, consiguió una primera figura de protección para el lobo en España. En su lucha se ganó la enemistad del sector ganadero y alimañero, pero luchó valientemente. Escribió en la prensa española y extranjera, en el boletín de ADENA, realizó informes para la UICN, realizó programas que se emitieron en otros países del mundo y realizó la película de cine El rey de los lobos; así luchó hasta conseguir una veda para el lobo a partir de 1970, lo que significó difuminar la sombra de la extinción del lobo, que estaba pronosticada. Consiguió, por tanto, la protección parcial del lobo y del lince. Con Ramón Grande del Brío creó la Coordinadora para la Defensa y Estudio del Lobo Ibérico."Todas las virtudes del perro, la fidelidad, la nobleza, la alegría, el altruísmo, la inteligencia, la sensibilidad, están acrecentadas y acrisoladas en sus tatarabuelos los lobos".
Félix siempre estuvo muy unido también al perro. Siempre tuvo perros de caza y de ellos habla en su amado libro El Arte de Cetrería. En los años 50 recorría los campos con sus halcones y azores acompañado de sus perdigueros burgaleses (Lis y Sol, por ejemplo). En sus documentales sobre Altanería nos habló del adiestramiento de los perros para apoyo de los halcones en su proyecto Baharí para librar de aves los aeropuertos. Utilizaba pointer, braco, griffon kortals, springer spaniel. Pero había un perro que le gustaba especialmente y que siempre tuvo en casa: el teckel, un perro de corazón. En la foto siguiente, Félix (con el mochilón) se dirige, acompañado de su pequeño teckel y con un guarda de la Reserva del Hosquillo, a anestesiar a un oso.
Félix había leído siempre las historias del norte relatadas por James Oliver Curwood y Jack London y le encantaba admirar los perros esquimales: los huskies, los malamutes, esos perros de resistencia prodigiosa y conducta lobuna. En el año 1979, el año anterior a su desaparición, Félix cumplió un sueño. El sueño de recorrer, con un trampero del ártico, las nevadas taigas de las Rocosas en trineo tirado por preciosos perros nórdicos. Al año siguiente volvió Félix al Ártico porque quería mostrar al mundo la impresionante hazaña de perros y hombres que, en una carrera anual histórica, recorre una durísima etapa de 1850 km por las soledades heladas de Alaska hasta la población de Nome. En esas se nos fue Félix, que, entre otros muchos proyectos, tenía el de crear una serie dedicada a los perros del mundo. Félix se nos fue filmando a los perros en la evocación de la historia vieja del hombre que se sirve de su amigo el perro, el perro más cercano al lobo, para sobrevivir en uno de los lugares más duros y difíciles de la Tierra. Félix quedó allá, en su soñada Alaska de la infancia. Siempre dijo que se reencarnaría en un gran lobo solitario.


viernes, 5 de marzo de 2010

MATÓ AL LOBO FEROZ.¿EL LOBO FEROZ?

Creía que una noticia como ésta no merecía la pena de ser contada. Ayer La Voz de Galicia publicaba en su sección de Sucesos este titular: "El ataque de un lobo causó heridas en un brazo y en una mano a un pastor de ovejas...". Cuenta que el hombre estaba en el monte trabajando por la mañana cuando se encontró un lobo. ¡Bendita fortuna para todo naturalista el encontrarse un lobo así como así!. En fin; para este hombre fue distinto; el que tenía delante era ¡el lobo de Caperucita!. Decía la noticia que el hombre creyó que era el perro de un vecino y que llamó a los suyos, que se ve que iban a por él, para que no se pegaran. Pero, según la noticia, el lobo siguió "merodeando" y cuenta el hombre que "saltó hacia él mordiéndole un brazo" cual malinois en una competición de Mondioring. Dice que le causó heridas en un dedo y que fue dado de alta enseguida (no era para más). El hombre cuenta que, de no haber sido por sus perrazos (mastín y amastinado), lo mismo le habría matado (¡¡nada menos!!). El chico que trabajaba con él tampoco se quedó corto, y "para ayudarle" cogió una horquilla y ayudó a los perros a eliminar al terrible bicho. Él se extrañó de que aquél lobo no huyese del hombre y se enfrentase a los perros.
Como no quería yo darle importancia a semejante cuento, no lo quise publicar. Pero ahora lo haré por cómo se han ido desarrollando los hechos. Expliqué, a quienes me consultaron, la imposibilidad del ataque de un lobo salvaje en la naturaleza. Barajé la posibilidad de que aquél lobo hubiera sido, en realidad, un perro. Pero supuse que habría un cadáver; si éste era de lobo, imagino que, enfrentado a los perros y asumiendo ese riesgo, algo no debía ir bien con ese pobre animal; no obstante, dije también que era probable que, en medio de la trifulca, cuando el hombre mete la mano, puede ser mordido no ya por el lobo, sino por sus propios perros extraexcitados. Pero bueno, son conjeturas todo excepto una cosa evidente: no hubo NINGÚN ataque de un lobo. Lo que estaba claro es que aquí había habido un ataque de dos perros y uno o dos hombres a un lobo que seguramente portaba algún problema para estar allí en la mañana metido en semejante berenjenal.
Y, en la refriega, el lobo tampoco va a ponerse a sacar la lengüina; lo lógico es que pueda defenderse un poco ¿o no se le va a permitir ahora ni defenderse, como le pasó a la pobre osa Hvala y a otros bichos?. Por eso, aquél patetiquísimo titular de "Ataque de un lobo... bla bla bla" no me interesaba lo más mínimo pues estoy jarto ya de la manipulación de los medios y de los periodistas, que no son capaces de acertar ni una sola.
Pero bueno; al final, hoy mismo el mismo periódico publicaba una continuación de la historia: el hombre tenía 80 años (no creo casualidad que en estos fregados siempre están involucradas personas mayores del campo). Y aquél lobo era aún más anciano que el hombre. El pobre podía llegar a tener 13 o incluso 15 años pues ya no tenía ni dientes. Tan sólo unos desgastados colmillos con lo que ya no podría ni comer en condiciones. Por eso estaba en los huesos el pobre. Pero no sólo eso; tenía una pata amputada probablemente por un lazo de esos como los que habían dejado lisiado por siempre al lobo del otro día. Vamos, que viejo, más que cojo, desdentado, flaco y débil... se vio seguramente buscando restos que echarse al estómago cuando se dio de bruces con el hombre y los perros. Los perros acabaron con él en un momento y me imagino que ese "héroe" que lo remató con la horquilla no tuvo mucho esfuerzo que hacer a pesar de lo orgulloso que lo cuenta hoy por ahí como si hubiera sido el cazador del lobo feroz de Caperucita. Aún son capaces de decir que pasaron "un buen susto". ¡Vergüenza les debería dar!.
Mal final para una sorprendentemente larga vida de un lobo metido en territorio humano y tras haber sobrevivido ya a sus sucias trampas.
Como viene a cuento, os contaré que conozco un pastor que vivió algo parecido; pero aquél lobo había enganchado una oveja. Se enfrentó a sus mastines y también él llegó con su cachava para rematar. El lobo no tuvo opción a defenderse de él y tampoco lo habría intentado pues lo que le urgía en ese momento era librarse de las bocas dentadas de los terribles mastines que se le habían echado encima. Allí se lo cargaron y entonces vio él que aquél lobo estaba excesivamente gordo.
Mismamente, si pincháis aquí os llevará a un vídeo que es muy interesante porque es antiguo y se ha publicado a raíz del próximo 30 Aniversario de Félix Rodríguez de la Fuente. Pero, después de que lo veáis, quiero aclarar a todos unas cuantas cosas:
dice que "a mediados de los 70 el lobo era un peligro real". Yo no creo tal afirmación de ningún modo. Como he explicado creo que detalladamente en mi último libro, el comportamiento predador del lobo no funciona ante el hombre porque no constituye el ser humano ningún estímulo de caza, por lo cuál no puede funcionar el mecanismo desencadenante innato de dicha conducta. Esto es así y funciona así. Ni tenga hambre ni la deje de tener. Amén del pánico al ser humano que tienen los lobos especialmente porque durante 10.000 años (que no 40) se les ha dado tralla sin parar.
En aquellos años hubo mucha polémica. Los niños seguían siendo educados en el temor al lobo para alimentar su odio. Era esencia cultural pastoril. Se contaron millones de tonterías imposibles de creer y que aún hay mentes ignorantes que sí que creen; y esto ha hecho mucho daño al lobo. La loba que dicen que mató a dos niños en Orense, leáis lo que leáis y de quien lo leáis, y os digan lo que os digan, nadie pudo demostrar fehacientemente que fuese una loba. Félix R.de la Fuente defendió el que aquella loba no había sido sino un perro. Se dijeron muchas tonterías sobre aquellos ataques. Tonterías imposibles de acometer por un lobo mínimamente normal. Y, como prueba, tenéis unas imágenes del conocido Pepín el de Fresneda, un matalobos licenciado, que, en el vídeo, está maltratando cruel y salvajemente a un pobre PERRO. Como podéis comprender, si este hombre confundió a este pobre PERRO con un lobo, no se puede uno creer absolutamente ningún dato sin haberlo comprobado o visto. En aquél momento, mientras todos querían exterminar al lobo, Félix Rodríguez de la Fuente batalló lo indecible para cambiar su mala imagen y presentar la verdadera cara del lobo.

martes, 16 de febrero de 2010

LOBOS ATRAPADOS EN LAZOS EN ZAMORA.

Quizás muchos ya lo sabréis. Entre Sanabria y la Carballeda zamorana, zona lobera, se había celebrado el otro día una montería con rehala incluída en un precioso robledal junto al río Negro. Eran las tres de la tarde y los monteros recogían ya a sus perros cuando escucharon el lastimero aullido del lobo. El lobo, siempre temeroso del hombre, que había alertado a su enemigo primate con sus llamadas de desesperación. Pero esta vez, el ser humano hacía gala, ¡oh, fortuna!, de humanidad. Aquellos cazadores eran amantes del monte. Cazadores ejemplares, no sedientos de muerte, que demostraron que se puede ser cazador y noble. Se encontraron con una escena muy triste. Era un lobo, un gran lobo macho, atrapado inmisericordemente en un lazo de acero. Un ejemplar maravilloso que ya había perdido la esperanza y se había acurrucado en la tierra, con la pata herida hasta el hueso. Que había echado sus orejas hacia atrás y entrecerrado sus ojos, sumiso, apoyando su trufa, reseca ya por la deshidratación, en la húmeda tierra. Que había perdido la batalla. Una batalla absurda que le iba a llevar a la muerte sin duda ninguna. Los cazadores, seguramente maravillados por aquél ser de la foresta de pelaje montés, por aquél ser que nació libre y que estaba atrapado, herido, sin salvación alguna, llamaron al SEPRONA.
Poco más allá, la sorpresa fue mayúscula por desagradable: otro lazo con otro lobo apresado con el firme abrazo del acero. El lobo, otro soberbio macho, en su desesperada lucha por la libertad, había seguido forzando, intentando lo imposible, y el acero se había enterrado en su carne, y en su hueso, hasta amputar su pata. Había quedado lisiado para siempre.

En tan sólo en una zona de 4000 metros se encontraron 20 lazos. Era una zona minada. Algunos lazos tenían sangre. Sangre de otros animales que habían quedado atrapados y habían logrado huir en desesperada lucha por la vida seguramente a costa de sacrificar algún miembro. Parece ser que algún otro lobo del mismo grupo habría caído en uno de los lazos mortales y había conseguido escapar, pero con el acero hincado en su carne. ¿Quién sabe cuánto vivirá y qué padecimientos sufrirá ese animal?.

Los furtivos son una lacra. Los venenos y los lazos son su cobarde herramienta. Y esto ocurre hoy, en el año 2010 y en España.
David Nieto Maceín.

lunes, 11 de enero de 2010

MOMENTO DE ACTUAR.

Siento tener que dedicar artículos a este tema pero me parece importante que los amantes del perro y del lobo cumplan con las obligaciones morales de la conservación. Así que vamos al tema.

Muchos sois los que os habéis sentido asqueados por la matanza de lobos salvajes en Suecia. Y especifico lo de salvajes porque me han hecho llegar una nueva noticia escalofriante por lo absurdo y lo cafre ¡también en Suecia! con lobos, nuevamente, pero esta vez cautivos. Resulta que el jueves se escaparon un par de lobos de un recinto en un zoo sueco. Mordieron la malla y se pasaron al recinto de ciervos, lo que es lógico y debido a la mala gestión del zoo. El sábado, estos lobos se escaparon por segunda vez y el zoo, ni corto ni perezoso o, mejor dicho, corto y perezoso, se los cargó. Así se dejaba de complicaciones. Pero de pronto otros tres lobos se escaparon por otro sitio, según parece, y entre ellos la loba alfa. Ellos dicen que si la loba alfa se escapa, hay que matarlos a todos. A los 12. Y así lo han hecho, cortos y perezosos. "No hay riesgo para el público (sus decenas de miles de visitantes)", dicen. Pero ¿Riesgo de qué? me pregunto yo. Y la gente, como siempre, nerviosa porque se escapaban los lobos... no sea que se comieran a sus niños... En la foto, la noticia en un periódico callejero y la foto de varios de los lobos vilmente asesinados.


Sin más comentarios sobre este nuevo desatino, volvamos a lo de la matanza de lobos salvajes.

Las organizaciones de protección de la naturaleza suecas están recogiendo firmas en protesta contra la decisión del gobierno. Es importante pues, como han anunciado ya, al año que viene se les puede ocurrir volver a marrar con semejante barbaridad. Apoyemos a los conservacionistas para que el estado sueco no la líe otra vez y extermine la población de lobos.

Recuerdan que el sábado que la matanza comenzó fueron disparados más lobos de los concedidos en el cupo (un cupo que ya era una barbaridad) pues no se coordinó la caza entre los diversos condados. Un ejército de 12.000 cazadores sedientos de sangre, como ya sabéis, recorrió los bosques con un terrible aliado: la nieve. No sé cómo será en Suecia, pero en el artículo 31.4 de nuestra española Ley de Caza se prohíbe cazar con nieve cuando ésta reduzca las posibilidades de defensa de las piezas. La nieve delató a los lobos, que cayeron uno tras otro delante de los modernos rifles de los cazadores suecos. Una vergüenza bochornosa.

Quiero recordar para algún lector de este blog que los cazadores de esta historia no son ningunos santos. Es el lobby de la caza el que presionó al gobierno con historias para no dormir y el gobierno decidió seguir sus manipuladores y apabullantes consejos.

En fin. ¿Qué podéis hacer vosotros, desde vuestros miles de kms de distancia, para ayudar a los lobos del norte, de los que podríais disfrutar, o haber disfrutado, en alguna visita naturalista, si el estado sueco no se empeñase en exterminarlos a pesar de que fue en Suecia donde se decidió que este año sería el de la Biodiversidad?. Como poco, firmar en protesta contra el permiso de caza de lobos. El listado de firmantes será enviado al ignorante del ministro de medio ambiente sueco, que tantas majaderías se inventó y tuvo la desfachatez de decir públicamente estos días en la televisión sueca y a los políticos de medio ambiente y agricultura. Si entráis en la dirección que os pongo, os saldrá un texto en el que explica la situación que ya conocéis. La protesta que firmáis es contra la decisión del gobierno sueco de conceder licencias de caza del lobo para una población de lobos que está en situación crítica. Y es contra la decisión del gobierno sueco de querer limitar la población de lobos del país a 210 ejemplares.

Estas son las tres direcciones donde se están recogiendo firmas. Podéis escribir a las tres. Está en sueco. En las casillas tendríais que poner:

Namn (och titel): nombre y "título". Ahí ponéis nombre y, si queréis, podéis añadir "amante de la naturaleza", "biólogo", "psicólogo canino" o lo que os dé la gana, o nada más que el nombre.

Ort: lugar. España, por ejemplo.

E-postadress: el email

Hemsida: vuestra web, si tenéis y queréis.

Luego, lo de siempre, se copia en una casilla una palabra que está escrita, y se pincha. Listo. Habréis apoyado contra la salvajada que se ha hecho y que puede repetirse.
En una de estas listas ya hay más de 7000 firmas. El único español hasta ahora creo que soy yo así que, que no se diga.



Y esto ya "pa nota", los que queráis escribir (en inglés o en sueco), podríais hacerlo, directamente, a los políticos suecos:
Todo lo que se proteste, sea donde sea, bueno será. Recordad lo que dijo Einstein... sobre los que se quedan sin hacer nada. ¡¡Adelante!!.

David Nieto Maceín.

miércoles, 6 de enero de 2010

2010. CÓMO SE CELEBRA EN SUECIA EL AÑO DE LA BIODIVERSIDAD.

Parece que, afortunadamente, el tema se ha convertido en un escándalo público a nivel nacional. Hay debates en la tele y constantes artículos en los periódicos, dándole vueltas al tema. Gracias a esta presión, la policía por lo visto va a investigar a ver por qué razón se mataron 10 lobos en una provincia donde sólo se permitía un cupo de 9. Suponemos que los lobos matados han excedido el cupo total en más lugares y no se ha dicho pues han sido 12.000 cazadores armados los que han recorrido los bosques con sed de venganza. En la web de la federación de caza sueca invitaban a todos los cazadores que quisieran apuntarse, que hicieran su solicitud. En el Göteborg Posten de ayer 5 de enero titulaban: "Escándalo de la caza de lobos en la conservación de la naturaleza sueca". Gunnar Gillberg, que trabaja en la universidad de Gotemburgo y forma parte de la organización para la defensa de la naturaleza sueca y de la organización para los depredadores sueca, ha escrito un artículo fenómeno ¡al fin! en el que hace una fuerte crítica al estado sueco. Cuenta cómo, justo cuando el periódico presentaba la extraña decisión del estado sueco del control de lobos para que no excedieran los 210 individuos, había un artículo que contaba que, anualmente, se producen en Suecia 29.000 accidentes de tráfico debido a colisiones con alces, corzos y jabalíes. Cuenta que la caza ha sido recibida con alegría por los cazadores, 12.000 el 2 de enero, el día que empezó, que piensan que los lobos deberían ser totalmente exterminados. Compara la población de lobos de Suecia diciendo que es ridícula en relación a la de España, o de Grecia y eso que en Suecia los territorios son grandes, despoblados y perfectamente adecuados. Se hace la pregunta de por qué, entonces, se machaca la población de lobos de Suecia. No hay ningún apoyo científico en esta decisión. No hay ninguna relación con los daños que estos lobos producen. El ganado doméstico es muy escaso y las soluciones preventidas suficientemente eficaces. El 70% de la población de Suecia está a favor de dejar a los lobos en paz. Pero son los cazadores quienes han pedido fervientemente que el gobierno les dé esta oportunidad. A través de un trabajo de lobby masivo han conseguido que los políticos crean que el campo está totalmente "infectado" de lobos, que los niños están amenazados y que un estilo de vida está yéndose al garete. Esto que dice no es ninguna tontería. Lo digo en mis conferencias sobre el lobo: la gente en Suecia sigue creyendo a Caperucita, y cuando un lobo divagante aparece por la zona, creen que no pueden dejar a sus niños solos en la parada del autobús. Suena a chiste, pero es cierto. La zona donde el lobo aparece es precintada a la espera de descartar la presencia del feroz "bicho". Impresionante. Falta un trabajo grande de sensibilización. Sigue el bueno de Gillberg diciendo que, en el fondo, se trata de los propios intereses de los cazadores. En primer lugar, el lobby de la caza quiere mantener y aumentar la población actual de ungulados. Tenerpara sí mismos el enorme superávit de alce, corzo y jabalí que hay en el país. Y en segundo lugar, el lobo les causa un problema matando sus perros de caza cuando se los encuentran; aunque una abrumadora mayoría de los accidentes de los perros de caza son debidos a atropellos ¡¡¡y de los propios disparos de los cazadores!!!. Para que luego me venga un cazador sueco, como el otro día sucedió, diciendo que tenga comprensión por los sentimientos de (¿venganza absurda?) los cazadores que pierden sus perros a manos de los lobos. En fin. Se pregunta, muy bien, Gillberg, ¿en qué otro hobby se le concede a alguien el derecho de, más o menos, erradicar una especie? Con mucho acierto, Gillberg comenta exactamente lo que os comentaba ayer en el blog, recordando que, en el año 2001, Suecia ostentaba la presidencia de la UE y se discutió entonces sobre la biodiversidad, decidiéndose que el año 2010 sería el Año de la Biodiversidad. Por tanto, es una burda ironía y un insulto el que el estado sueco celebre la entrada en el Año de la Biodiversidad con su absurda e imperdonable matanza de lobos, una especie en un estado más que crítico en el país. Termina Gillberg diciendo que la reputación de Suecia quedará en entredicho por mucho tiempo con este escándalo en su conservación de la naturaleza, pues queda claro que no es consciente ni se toma en serio el significado de biodiversidad. A ver cómo, el ministro de medio ambiente de Suecia, Andreas Carlgren, que ha estado diciendo mentecateces en la televisión durante todos estos días, va a opinar sobre cómo Rusia, China e India deben proteger sus tigres y leopardos de la nieve cuando el estado sueco no es capaz de proteger y conservar la supervivencia de sus lobos. Sólo tiene la esperanza de que la mayoría sueca que ha comprendido el significado de la biodiversidad y que ve la población de depredadores como un recurso y no como una amenaza, refleje esto en las próximas elecciones. Quizás, espera Gillberg, consigamos políticos con el coraje de romper el monopolio de los cazadores sobre cómo tiene que ser la fauna.