domingo, 11 de noviembre de 2018

LA CIENCIA HABLA. MATAR LOBOS AUMENTA LOS DAÑOS EN EXPLOTACIONES CERCANAS



MATAR LOBOS PARA EVITAR DAÑOS PERJUDICA EN LAS EXPLOTACIONES CERCANAS 

Un estudio realizado en Michigan en el que evaluaron dos tipos de intervención sobre la interacción de los lobos con el ganado desde los años 80 hasta el 2014: una era los controles selectivos donde había habido daños y otra el asesoramiento a los ganaderos y el uso fortuito de métodos no letales. 
Los controles letales se asociaron a un riesgo insignificantemente menor de recurrencia de depredación que se compensaba con incremento de la depredación a una distancia de 5 kms. 
Los resultados dicen que los controles letales después de los daños al ganado no fueron eficaces para reducir el riesgo futuro de recurrencia de ataques en la zona. Si las explotaciones vecinas sufren efectos secundarios de los controles letales, pueden percibir que el problema crece y demandar intervenciones más letales en lugar de detectar que el problema se extiende desde el punto donde se matan los lobos. 
Abundancia del lobo en Michigan, daños verificados y controles letales. 

Evaluaron si los controles letales tras los daños entre 1998 y 2014 disminuían el riesgo de depredación en ganado más que si no se hacían controles y encontraron que el retraso en la recurrencia de los daños no estaba relacionado con los lobos que se mataban de ninguna forma. Matar lobos ni acortó ni alargó el tiempo en el que se producían daños de nuevo. Encontraron que una pequeña reducción estadísticamente insignificante en el riesgo de depredación fue compensada por un aumento similar en el riesgo de depredación en otras explotaciones cercanas. Así, concluyeron que los controles letales no tuvieron el efecto deseado en reducir los daños al ganado. El riesgo de daños aumentó durante los 17 años que abarca el estudio un 9% en la explotación afectada y un 14% en las explotaciones vecinas en comparación a no haber controles. 
Hay variables que pueden producir cambios en los índices de depredación como son cambios en la densidad de lobos, la proporción de pastos, densidad de presas, vegetación, tamaño de la explotación, existencia de caminos, etc. Descubrieron que los grupos más pequeños estaban más implicados en daños al ganado que los grupos grandes, más capaces de capturar presas salvajes. Por eso la noción de que un grupo más grande o mayor densidad de lobos a nivel local da lugar a más depredación es incierta y, por el contrario, una población recolonizadora con dispersantes que ocupan un territorio vacío debido a la eliminación de lobos mediante controles o matanza incide más en el ganado que una población de lobos estable. 

Un dato que apuntan los autores es que los asesinatos furtivos de lobos aumentaron a partir del 2003, cuando se permitieron los controles letales por parte de la Administración en Michigan y Wisconsin.  
Infieren de su estudio que la percepción de que los controles letales son efectivos no proviene de los mismos controles sino de los ganaderos que sí usan métodos preventivos, mientras que las explotaciones vecinas reportan aumento de daños. 
Como conclusión, además de los graves problemas éticos de los controles letales, su falta de efectividad aboga a que sean sustituidos por medidas no letales eficaces. Además, apuntan en el estudio que en el estado de Michigan hay una fuerte evidencia científica de la efectividad de al menos dos métodos: los perros protectores y los fladrys (pinchar aquí)

Estudios sobre el efecto del uso de Fladrys y perros protectores en Michigan: 







WASHINGTON. ¿NO HAY LUGAR DONDE EL LOBO PUEDA VIVIR EN PAZ?

Os dejo últimas noticias de EEUU pero que muy bien podrían trasladarse a lo que sucede en España

Esta película de la organización "Predator Defense" muestra cómo los ganaderos y los intereses políticos están masacrando la exigua población de lobos de Washington. Desde que la protección federal del lobo se retiró en 2011, se han asesinado lobos sin parar. Se trata de venganza contra los lobos, una matanza no respaldada por la ciencia. ¿No hay un lugar donde los lobos puedan vivir en paz?. 


El Estado de Washington tiene más de un millón de vacas pero apenas 90 o 100 lobos, que viven en unas tierras prístinas, vírgenes, de bosques. Con el pretexto de proteger el ganado, la Administración del Estado inició una matanza de lobos en 2016. Al desmembrar los grupos, los lobos han aumentado su incidencia sobre el ganado

En el cortometraje hablan de cómo UN SOLO ganadero irresponsable (llamado Lee McIrvin, del rancho Diamond M) que se negó a firmar un acuerdo de prevención de daños estatal, es el que exige las matanzas de lobos. Además abordan el hecho de que los ganaderos destruyan esas tierras públicas con el pastoreo excesivo del ganado, mientras los contribuyentes ayudan a financiar la matanza. Para colmo, algunos grupos "potentes" supuestamente conservacionistas se convirtieron en cómplices por intereses, evitando hablar contra las matanzas o apoyándolas. 

Este mismo ganadero es el que acumula el 90% de todos los daños del Estado (por su negligencia en el manejo de su ganado) y es el responsable de que hayan sido eliminados ya cuatro de cinco grupos de lobos. Y ahora es el responsable de que se masacre por tercer año consecutivo al grupo conocido como Profanity. En 2016, este ganadero concentró su ganado en la zona donde estaban los lobos con para que estos provocasen daños, y así exigió ayudas. Esto derivó en una matanza en la que se utilizó incluso un helicóptero desde el cuál se asesinó a la loba reproductora. Al final esquilmaron al grupo matando a seis ejemplares. Este ganadero es poderoso y políticamente conectado, y Donny Martorello, responsable estatal de las políticas del lobo, le apoya y exalta sus virtudes. Por eso han pedido que sea apartado del puesto de gestión del lobo. 

Robert Wielgus, que estudia a los lobos de Washington desde la Universidad Estatal, dijo que los demás ganaderos no sufren daños y que los camiones madereros, los incendios y los rayos matan más ganado que los lobos. 
Evidentemente, como he dicho muchas veces, esto lo único que hace es CRONIFICAR el problema puesto que los lobos REGRESAN a través de dispersantes de otras zonas, pero en vez de haber sido "educados" por mastines como método preventivo, estos lobos probarán con el ganado desprotegido. (Ver en "Cómo proteger el ganado con perros", Tundra Ediciones). 

"La información de esta película es muy perturbadora. He visto cómo el entusiasmo y la esperanza de restablecer el orden ecológico gracias a los lobos ha sido pervertido por mentiras e ignorancia, y a menudo por las organizaciones que estaban designadas a la conservación de la vida salvaje en lo que es otra guerra contra los lobos. ¿Por qué un ganadero puede tener más opinión sobre lo que pasa en tierras públicas que son de todos, que el resto de los 325 millones de personas de EEUU o los 7 millones de Washington? ¿Gestionamos ecosistemas completos para el negocio de una persona? Es un crimen ecológico y ni siquiera tiene sentido económicamente. ¡Los ciudadanos de Washington han pagado más para eliminar los lobos de lo que valía toda la producción de terneros de este ganadero!" 
Efectivamente, se han gastado 135.000 dólares públicos en asesinar siete lobos. Las arcas del Estado, en cambio, reciben menos de 8 dólares por novillo por derechos de pastoreo. Desde el punto de vista económico, para compensar el gasto de la matanza aérea de los lobos por exigencia de este ganadero, tendrían que haberle cobrado derechos de pastoreo de 17.000 vacas. El Gobierno malgasta el dinero público para matar los lobos de todos en las tierras de todos para contentar a los ganaderos.  

Stephen Capra habla de que avanzamos hacia la sexta gran extinción de la vida salvaje y estas acciones son una locura. Dice que esta película delata que hay un verdadero villano que son las organizaciones disfrazas de conservacionistas y que están apoyando a la Administración pública en los controles o matanzas de lobos, perpetuando el mito del lobo y también su matanza. No necesitamos gestión de vida salvaje sino gestión de actividades humanas, que anteponen el bienestar y la comodidad de la industria ganadera contra la supervivencia de nuestra biodiversidad. 




miércoles, 17 de octubre de 2018

REFLEXIONES DE ECOLOGÍA. LOS CONTROLES DE LOBOS CONLLEVAN CONSECUENCIAS GRAVES



Desde la reintroducción del lobo en Yellowstone en 1995, el ecosistema se ha vuelto biodiverso, agradeciendo la más mínima intervención humana. El ecólogo Mark Boyce, de la Universidad de Alberta y profesor del Dpto. de Ciencias Biológicas, ha publicado un estudio, "Wolves for Yellowstone: Dynamics in time and space" en el Journal of Mammalogy, que recopila la investigación llevada a cabo durante 40 años, concluyendo, una vez más, que Yellowstone se ha beneficiado de la llegada del lobo en formas que ni siquiera podemos llegar a imaginar o comprender debido a la complejidad de las interacciones ecológicas. 
Menciona, por ejemplo, la influencia creciente de los osos para la supervivencia de los cervatillos, la recuperación de especies forestales en diferentes zonas, cómo los bisontes han sustituido a los ciervos en la zona norte y cómo los bisontes siguen aumentando. Todo esto, comenta el profesor Boyce, no lo hubiéramos visto si el ser humano no hubiera dejado de intervenir en el ecosistema. 
Explica que los sistemas dominados por humanos resultan muy diferentes y señala que la agricultura, ganadería y caza superan los efectos positivos que producen los grandes predadores. 

El profesor Tom Hobbs, profesor de ecología de la Universidad de Colorado, dice que no existen soluciones rápidas para restaurar ecosistemas, y que exterminar un predador apical como el lobo es un error muy grave con consecuencias crónicas. En el tiempo que desapareció el lobo, según su opinión, cambiaron las condiciones drásticamente, y volver a lo que fue no es tan sencillo y puede que no sea posible alcanzar la normalidad original. 

Hay que tener en cuenta, y esta es mi reflexión, que se rompe la armonía y la fluidez etoecológica del predador. Es decir, los ritmos, la dinámica social de los lobos de una zona está tan estrechamente adaptada al lugar, que es tremendamente difícil que lobos reintroducidos puedan alcanzar semejante armonía con el nuevo ecosistema. 

Coincide con esto el profesor Bill Ripple, profesor de ecología de la Universidad de Oregón, que no espera una recuperación completa del ecosistema en todas las zonas. La población de wapitíes se disparó al desaparecer el lobo, sobrepastando amplias extensiones, por lo que los bosques se vieron muy dañados y la población de aves canoras disminuyó mucho. Los castores vieron mermadas sus poblaciones debido a la destrucción progresiva del ecosistema y la falta de castores cambió el curso de las corrientes, lo que provocó erosión en los cauces, que se hicieron profundos y estrechos. Con la llegada del lobo, se recuperó el bosque, la población de castores y de aves canoras. Pero no han logrado la absoluta recuperación original. A algunos lugares no han podido regresar los bosques de sauces que hubo antaño. Estos árboles necesitan del castor, que evitan la erosión de los cauces fluviales, y los castores necesitan de los sauces para construir sus presas, así que ambos viven en frágil equilibrio. Al cambiar tanto las corrientes con la desaparición del lobo, en algunos lugares no se han podido recuperar y es muy difícil que lo puedan hacer ya. La desaparición del lobo pudo conllevar la muerte definitiva del equilibrio en esas zonas. 

La conclusión a la que llegan los grandes ecólogos es que hay que mantener los ecosistemas lo más intactos posible evitando la eliminación o control de predadores apicales como el lobo. Mantener los ecosistemas intactos es más fácil que tener que arreglar después por partes, dice el profesor Hobbs. 




domingo, 30 de septiembre de 2018

REINTRODUCCIÓN DEL LOBO EN ISLA ROYALE.




Como recordaréis, se aprobó la reintroducción del lobo en Isla Royale este mismo año debido a la inminente extinción de la especie en este auténtico laboratorio salvaje del estudio de la relación del lobo con sus presas.
Esta isla fue salvada por los lobos de la destrucción por parte del crecimiento masivo de alces debido a la falta de predadores naturales, un ejemplo de relación de equilibrio natural famoso en el mundo entero y descrito en todos los libros de ecología. Los lobos entraron de forma natural por un puente de hielo y se quedaron, restaurando el equilibrio natural de todos los ecosistemas (ver en “Etología del lobo y del perro” de Ediciones Tundra, o en “Lo que el lobo sabe”, Ediciones Tundra).
El número más alto de lobos en la isla estuvo en cincuenta ejemplares en 1980 y llegó a haber hasta 4 manadas normalmente de 3 a 8 individuos. Normalmente,  eran tres manadas bien conocidas y un número variable de lobos solitarios que llegó a la decena. Las manadas eran conocidas como “East”, “Middle” y “Chippewa Harbor”
Pero los lobos que colonizaron la isla eran un grupo familiar compuesto por una pareja reproductora y sus hijos. Aunque posteriormente logró llegar a la isla otro macho dispersante que constituyó genética renovada, todos los lobos de Isla Royale provenían de la misma loba fundadora. Los hijos se cruzaron con los hermanos, y entre sus descendencias se recruzaron... creando un problema de endogamia exagerado.
Tanto es así, que esto redujo su capacidad para superar enfermedades y su resistencia y produjo mutaciones y problemas óseos hasta entonces desconocidos en poblaciones de lobos salvajes. Fue conocido incluso un caso de muerte de loba en un parto, algo inaudito en lobos salvajes. El parvovirus, introducido en la isla seguramente por algún visitante, causó una debacle en los lobos justo cuando su población era mayor, entre 1980 y 1981, y en 1982 la población cayó de los 50 ejemplares a sólo 14.
En 1991 se realizó un estudio de la variabilidad genética y se descubrió que los lobos muestreados eran genéticamente tan parecidos como una población de hermanos de cautividad. Fue en 1997 cuando un macho externo cruzó un puente de hielo para llegar a la isla y se cruzó con una loba logrando crear su propia manada, que llegó a ser inusualmente grade, con diez ejemplares. De hecho parece que supuso la desaparición de uno de los otros 4 grupos que había en aquél momento si bien fue la salvación para la población de lobos de la isla, sumida en su grave problema de consanguinidad. En 2009 se descubrió que más de la mitad de los lobos de la isla descendían de aquél lobo. En la isla habría unos 23 lobos. Aquél lobo tuvo 34 cachorros en sus 8 años de reproductor.  


Este año 2018 ya sólo quedan dos lobos de bastante edad (foto de arriba). Una pareja compuesta por padre e hija, además de hermana, que además serán hijos de hermanos que serían a su vez hermanos. El año pasado no tuvieron éxito en la reproducción y seguramente si tuvieran hijos serían inviables. La población de lobos de la isla estaba funcionalmente extinta y ahora ya es anecdótica su presencia.
El último lobo de Isla Royale persigue sin éxito a un zorro

Tras muchas divagaciones, se tomó la decisión de intervenir con una reintroducción para evitar, entre otras cosas, que la población de alces acabara por crecer desmesuradamente y destrozar los frágiles ecosistemas de la isla como hicieran antes de la aparición del lobo. 
Ya se ven evidencias de artritis y enfermedades periodontales en los alces de Isla Royale, lo que recuerda a las épocas previas a la llegada de los lobos.




El plazo para la culminación de la introducción de 6 lobos será el 31 de octubre de 2018. Después se continuará con la introducción en los próximos tres años intentando que haya machos y hembras para que no resulte en endogamia.
Dos lobos provendrán de la Península superior en Michigan y cuatro lobos más de la reserva india de Grand Portage Band de Chippewa, de Minnesota. Son lobos de tierra firme de las zonas que podrían haber proveído a la isla de lobos de forma natural. Para 2019 se traerían lobos de Ontario que, al contrario de los de Michigan, tienen experiencia en la predación de alces. Los de Michigan tendrán que aprender a hacerlo aunque también encontrarán castores, una presa habitual para ellos y que han aumentado su población en Isla Royale, al igual que los alces, desde la práctica desaparición del lobo. Se plantea la duda de qué pasará cuando los lobos introducidos se encuentren con los de Isla Royale, que son más débiles debido a la consanguinidad que arrastran, además de edad avanzada. Se les libera en otra zona evitando el territorio de esta pareja pero por lo demás se espera que lo resuelvan por su cuenta.



liberación de la primera loba

Aquí llegó el martes la primera pareja a Isla Royale provenientes de captura en la reserva india de Minnesota. La loba salió de la caja como se ve en el vídeo. El macho esperó a que cayera la noche para salir al amparo de la oscuridad. Ese mismo día también se capturaron otros dos lobos pero fueron liberados porque los biólogos responsables consideraron que eran demasiado jóvenes para ser reubicados.

Si esto tiene éxito, se habrá escrito un nuevo capítulo no sólo para la larga e interesante historia de la relación de lobos y alces en Isla Royale, sino también para la conservación del lobo y la restauración de ecosistemas en el mundo.
Cuentan con los posibles fracasos e incluso con el riesgo de muertes debido al traslado (del 3 al 5% de los lobos podría morir, según dicen, durante la captura con peligros como la anestesia). En los años 90 murieron dos lobos durante el traslado a Yellowstone, uno porque el dardo anestésico entró directamente en su corazón y el otro porque salió del Parque Nacional y fue disparado por furtivos). Incluso podría ser que intenten nadar de vuelta a tierra firme, lo que sería un riesgo muy grave para sus vidas. Si permanecen en la isla, donde la caza está prohibida y hay vigilancia, y donde hay abundantes alces para ellos, tendrán una buena oportunidad de éxito.
Contando previamente con los fracasos posibles, una loba capturada en Minnesota ha muerto el jueves. Todo apunta a que no salió de la anestesia.

miércoles, 19 de septiembre de 2018

ETOECOLOGÍA EVOLUTIVA. LOBOS Y CORNAMENTAS.


Investigadores de la Universidad de Montana y coautores como Doug Smith, han publicado en Nature Ecology and Evolution un estudio sobre el vínculo evolutivo entre lobos y el desmogue del wapití o ciervo canadiense
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Metz inició esta investigación porque observaba que la pérdida de cornamenta de los ciervos se producía a fines de marzo, pero en un invierno especialmente suave, el de 2004/2005, los ciervos perdieron sus cuernas antes. Un día observó un ciervo matado por los lobos. Era principios de marzo y no tenía cornamenta. Era el único macho sin cornamenta que habían visto en la zona. Se empezaron a fijar y observaron que iban cayendo los ciervos que iban perdiendo las cuernas. Así empezó a tomar datos.

Finalmente, descubrieron que los lobos de Yellowstone cazan preferentemente a los wapitíes machos que ya han perdido sus astas. Esto sugiere que las astas no se usan sólo para competir por las hembras, sino que también ayudan a disuadir a los lobos. Quizás por esto estos ciervos pierden sus astas bastante más tarde tras los combates reproductivos, manteniéndolos gran parte del invierno, en comparación con otros cérvidos norteamericanos, perdiéndolas escalonadamente a partir de marzo.

Las cornamentas de los cérvidos evolucionaron en la competencia reproductiva. Deshacerse de ellas lo antes posible elimina una pesada carga y proporciona un mayor impulso en el crecimiento de las astas para la siguiente temporada. En resumen, cuanto antes cae la cornamenta, más grande es al año siguiente.
Los lobos en Yellowstone a menudo matan wapitíes durante el invierno, pero Metz, que ha estudiado la dinámica depredador-presa en Yellowstone desde 2002, ha encontrado que prefieren matar ciervos que ya habían mudado sus cornamentas, aunque están normalmente en mejores condiciones físicas que los que todavía las conservan. 

Los resultados muestran que las astas son un importante elemento de disuasión predatoria para el wapití, una función secundaria que podría ayudar a explicar la variación en el tiempo de retención del cuerno en todos los cérvidos.
Para los ciervos más jóvenes es poco probable conseguir tener éxito en la próxima temporada, por lo que el riesgo es demasiado alto y por eso quizás sean los últimos en perder sus astas.

martes, 21 de agosto de 2018

21 AGOSTO. EL DÍA QUE MURIÓ UN LOBO LLAMADO MARLEY

21 AGOSTO. Hoy se cumplen ya 6 años desde que murió un lobo llamado Marley por los científicos que lo radiomarcaron. Su asesinato constituyó un punto de inflexión para la paciencia de los conservacionistas de toda España. Fue la gota que colmó un vaso lleno de indignación por la persecución a la que la especie estaba sometida desde siempre. 

El 29 de septiembre de 2011, tras ser confirmada la reproducción de un grupo de lobos de la zona de Cabrales (donde se produce el famoso queso), fue capturado mediante trampeo para radiomarcaje, tras muchas noches de esfuerzo, un cachorro de lobo en Picos de Europa en el marco de un estudio científico financiado por el Parque Nacional. 
 

Se le asignó el código PNPE 03 y se le bautizó Marley. En realidad, era el único cachorro localizado en el grupo, que parecía estar compuesto por 4 adultos y subadultos y un cachorro. Sabemos que muchos grupos no reproducen y que la mayoría de los cachorros no sobreviven el primer año. 

El collar de Marley sirvió para descubrir que los movimientos de un grupo de lobos pueden ser tan amplios que lleven a la confusión de creer que hay varios grupos y más lobos de los que hay realmente. En este caso, Marley y su familia se movían dentro y fuera de los límites del Parque Nacional, en el Principado de Asturias y en Cantabria. Por tanto, cada vez que cruzaban una frontera regional o una frontera política, su estatus de protección cambiaba. Por la mañana podían ser especie teóricamente "protegida" y sujeta a matanza con excusa de "control", y por la tarde podían convertirse en especie cinegética. Los guardas de los diferentes lugares (Asturias, Picos, Cantabria...) realizan un seguimiento paralelo y se contabilizaban, parece ser, como si fueran tres grupos de lobos cuando en realidad era uno solo. Pero ellos no lo sabían, evidentemente... y hacían su vida de lobos recorriendo, como se pudo determinar, muchísimos kilómetros diarios. 

El grupo sufría la triple presión de los controles llevados a cabo por el Parque Nacional, por el Principado de Asturias fuera del Parque y por el Gobierno de Cantabria y la ley de Caza de Cantabria en esos territorios. 
Las correrías arriba y abajo en la montaña, los olores a bosque y monte, los aullidos en las noches silenciosas de la montaña... todo se terminó de un disparo el día 21 de agosto de 2012HACE HOY SEIS AÑOS, cuando Marley apenas tenía poco más de un año de edad y cayó fulminado junto a otro lobo. Del otro no sabemos mucho y sólo llamó la atención el hecho de que Marley portaba su collar.  De hecho, seguramente no hubiéramos sabido nada de sus muertes si no hubiera sido por esa circunstancia; esto mismo puede estar pasando hoy con otros lobos... que mueren silenciosa e impunemente mientras la mayoría de las personas cree que "hay muchos lobos" o que "los controles son necesarios" como les dicen desde la administración o quienes están trabajando para la misma. 

La excusa de estas muertes es la prevención contra los ataques al ganado, ganado que pasta en Cabrales y sus alrededores, en extensivo, libre y sin protección alguna, pero en aquella época los informes de los científicos del Parque ya indicaban que los controles se correlacionaban positivamente con aumentos de los ataques, que cuando había controles en invierno o primavera aumentaban claramente los daños ese verano, que cuando hay reproducción en la manada no aumentan los daños al ganado, que el aumento del número de lobos no se correlacionaba con aumento de ataques y además se verificó que de los 4 vallados electrificados entregados a los ganaderos sólo uno era utilizado regularmente.

La muerte de Marley fue la gota que colmó un vaso lleno de rabia e indignación por la matanza y persecución masiva del lobo ibérico y por la nefasta gestión del Parque Nacional de Picos de Europa, convertido en un parque ganadero donde el lobo, la especie apical más importante, es demonizado y perseguido. Este vaso de indignación se desbordó alimentando las semillas de las que nació la organización Lobo Marley, compuesta por muchísimas personas que desde entonces luchan sin cuartel por la denuncia y persecución de hechos como ese y a favor siempre de los ganaderos que utilizan medios preventivos y que quieren que haya lobos que regulen enfermedades de los ungulados. Y luchan por la protección del lobo a pesar de los personajes antilobos anclados en las leyendas que heredaron de niños o en intereses económicos, a pesar incluso también de algunos que se visten de conservacionistas pero que aplauden los controles (matanzas) de lobo para tener beneplácito de las administraciones o ve tú a saber con qué intereses.

Algunos dicen que se ha recrudecido la lucha debido a eso, pero creo que eso es rotundamente falso y en realidad lo que sucede, desde un análisis sociológico objetivo, es que ahora el interés por la conservación del lobo crea un movimiento social que molesta a los sectores que perseguían al lobo y que estaban muy acomodados (cobrando subvenciones, cobrando indemnizaciones, usando el medio natural sin métodos de prevención, etc). Puede, por tanto, haberse recrudecido la lucha de prolobos & antilobos, pero la lucha contra el lobo ya existía. La diferencia es que antes los lobos morían en silencio. 

Como un insulto verificador, en enero de 2013, tan sólo tres meses después, cayó abatida en el Portillo de la Reina una loba de apenas 8 meses de edad, radiomarcada por el mismo equipo científico. Se llamaba Naule y había sido radiomarcada 3 meses antes, poco después de muerto Marley.
Siguen cayendo lobos y el movimiento por su conservación se fortalece cada vez más. Seguiremos luchando por la conservación del lobo sin cuartel y nadie nos parará. De esto es ya ajeno aquél lobo al que se bautizó Marley. 


martes, 17 de julio de 2018

DISPERSIÓN DE LOBOS DESDE CHERNOBYL. ¿PODRÍAN PROPAGAR MUTACIONES?




ANTECEDENTES

Después de décadas de avisos constantes por parte de organizaciones como Greenpeace (que surgió en la lucha contra la energía nuclear) sobre la peligrosidad de la energía nuclear, el 26 de abril de 1986 sucedió en Chernóbil, Ucrania, el accidente nuclear más horroroso de la historia y uno de los mayores desastres medioambientales jamás conocido. Directamente murieron decenas de personas, fueron evacuadas de urgencia decenas de miles de personas, hubo pueblos que quedaron repentinamente abandonados para siempre, los 14.000 residentes de la ciudad de Chernóbil fueron evacuados, la radiactividad se extendió en más de una docena de países de Europa… cientos de miles de personas sufrieron radiación nuclear y 5 millones de personas vivieron en zonas contaminadas por la radiación y se cree que las áreas contaminadas permanecerán así por cientos de miles de años. En aquél momento se vivió allí una auténtica apocalipsis, con 600.000 personas actuando de lo que llamaron “liquidadores”, que eran tropas de bomberos, científicos nucleares y demás que trabajaron para minimizar los efectos enterrando material radiactivo o lo que sea mientras veían cómo la vida desaparecía de la faz de la tierra delante de sus ojos y ellos eran afectados directamente por la radiación. Unos 100.000 de ellos murieron, de hecho. Decenas de miles quedaron discapacitados para siempre. Aquella ciudad de Chernóbil, antaño rodeada de bonitos bosques, quedó para siempre unida a la imagen de la apocalipsis.

A día de hoy sigue sin haber estudios determinantes sobre la incidencia REAL en la mortalidad aunque ha habido un evidente aumento de cánceres en los países más afectados. Aquello se “aisló”, como se pudo, de urgencia construyendo un súper sarcófago, que con el tiempo quedó dañado y se tuvo que construir otro súper sarcófago que cubriera el anterior, la mayor estructura móvil jamás construida en el planeta. Una inmensa locura que ha costado cantidades desorbitadas de cientos y cientos de millones de euros.

FAUNA RADIACTIVA

Desde entonces el área de los alrededores permanece en aislamiento y sigue habiendo restricciones en países afectados (incluso Escandinavia) sobre el consumo derivado de los pastos del ganado o los bosques. Sigue habiendo altos niveles de radiación en fauna salvaje, frutos del bosque, setas, peces, carnívoros, etc en muchos países del norte y centro de Europa. Hasta los renos de Noruega se vieron contaminados al alimentarse de los líquenes que absorbieron radiación.

Alrededor del reactor nuclear quedó un área de decenas de kilómetros totalmente muerta de bosques. Años después, en la zona de exclusión abandonada, de unos 1600 km2, la vida salvaje, sin intervención humana, ha florecido, aunque gravemente afectada por la contaminación radiactiva. Incluso hay especies que se han recuperado gracias a la desaparición de los humanos. Claro que la radiación que sufren es altísima. Esto plantea una pregunta muy seria… ¿será la letal contaminación radiactiva menos dañina que el Homo sapiens para la fauna salvaje?. Lo que hoy se llama el Bosque Rojo es una de las zonas más contaminadas del planeta, pero la ausencia de seres humanos ha permitido la supervivencia de fauna amenazada en otras áreas. 

Evidentemente, la radiactividad ha afectado a la reproducción y la genética de estos animales en diferentes medidas y se han visto aves con atrofia en plumas, albinismo en otras, tumores, cataratas, cerebros más reducidos, anormalidades en el desarrollo, etc. Pero los ungulados salvajes, y sus predadores como linces y lobos han aumentado su población. Incluso se han visto huellas de osos, que habían desaparecido hacía siglos.

Parece, de todos modos, que a algunos ya les puede el afán de matar... y también han aprovechado para acudir a las zonas adyacentes a aniquilar lobos a su antojo. Hay seres humanos tan despreciables... 



LOBOS DISPERSANTES DE CHERNÓBYL
En un estudio reciente, los científicos han marcado 13 lobos con collares para medir la radiación. Descubrieron entonces que un joven marcado se dispersó a 369 kms fuera de la región en 21 días en febrero 2015, primero hacia el este hacia Bielorrusia, después a Ucrania y finalmente a Rusia. Es la primera dispersión a larga distancia registrada desde la Zona de Exclusión de Chernóbyl. Esto plantea la pregunta inquietante de si los lobos de Chernóbyl podrían diseminar mutaciones genéticas provocadas por la radiactividad a las poblaciones fuera del área, algo que se ha comprobado en golondrinas y ratones, que además tienen potencial para diseminar contaminación radiactiva en sus migraciones fuera del área.
El Dr.Anders Moller dice que la mayoría de las mutaciones son dañinas y que es poco probable que los lobos que se alejan tanto estén muy afectados. Él muestra en su trabajo que las áreas más contaminadas tienen poca vida salvaje y que los que permanecen sufren daños genéticos. Él asegura que podría saber el nivel de radiactividad de una zona con los ojos vendados sólo por la cantidad de aves que se escuchan en la zona.
En cambio, Michael E.Byrne, coordinador del estudio de marcaje de los lobos, dice: “No quiero decir que los animales de Chernóbyl estén contaminando el mundo pero si hay cualquier forma de mutación que pueda transmitirse, es algo a considerar”.