Casualmente, llegué a un blog (unomasenlafamilia) dedicado enteramente a nuestros amigos los perros… con algunas historias tan fascinantes como la de Rufo escritas por Irene Crespo. La historia de este perro fue contada por la radio, en Punto Radio. Resulta que, hace un par de años, los bomberos llevaron a Rufo a la protectora Amics dels Animals de la Noguera, de Lleida.
Lo impresionante es que lo habían encontrado en el fondo de un pozo y que no se había caído sino que había sido enterrado vivo en él. ¿Es o no es sorprendente el que haya gente capaz de semejante salvajada y que esté por ahí entre nosotros?. Eso es debido a una psicopatía digna de camisa de fuerza y psiquiátrico de por vida o, si no, de prisión.
Rufo había sido tirado al pozo con las patas atadas y después el pozo había sido sellado. ¿Qué mente obtusa y psicópata es capaz de llegar a no percibir la más mínima emoción ni de tener la más mínima sensibilidad para llegar a semejante acto de barbarie extrema?. Siempre he dicho que la gente capaz de semejantes bestialidades es capaz también de cometer cualquier crimen con personas. De esto hay estudios en psicología y no es nada nuevo. Pero no acaba ahí la cosa. Resulta que Rufo estuvo un par de meses en el refugio, tuvo una embolia supongo que secuela de aquella salvajada, se recuperó totalmente con ayuda veterinaria… y se descubrió que Rufo llevaba microchip, pues afortunadamente el microchip se instala de forma obligatoria no sólo para encontrar perros perdidos sino también perros abandonados y poder pillar a los delincuentes que fueron sus dueños y denunciarles, ya que el abandono es delito. Así fue como contactaron con su dueño un par de meses más tarde, y le dijeron que tenía que pagar los gastos de manutención del perro (no del rescate). El dueño se negó a pagarlo. Desconozco si el dueño fue quien hizo aquella burrada, pero resulta que esta persona no pagó nada, ni rescate (que nadie lo pidió), ni manutención, ni veterinarios, pero lo peor es que no pagó sanción alguna por el abandono de su perro y nadie fue condenado por el desgraciado maltrato y asesinato en tentativa y además con ensañamiento brutal… Incluso el dueño se deshizo del perro, lo que parece que le debió venir bien. Así están las leyes en nuestro país.
En el programa Punto Radio se hizo una petición de familia para Rufo. Como se le calculan 8 años de edad, no había muchas esperanzas pues los adoptantes buscan cachorros o jóvenes con preferencia. Pero gracias al programa, una familia fantástica se interesó por él y hoy, al fin, ha encontrado Rufo un hogar feliz, con Mikel y Alazne, que se desplazaron de Rentería a Lleida para recogerlo.
Por lo visto, cuenta Irene que Rufo no parece acusar ninguna secuela psicológica y que confía en los humanos, siendo muy cariñoso y obediente. Esto es una enseñanza que quería aprovechar para sacar de esta historia: la falta de rencor del perro y el cariño que son capaces de profesar son tales que… para explicarlo habría que empezar a contar la historia de nuevo. Y es que muchos perros son mejores que muchas personas. De esto no hay duda ninguna ¿no?.
En el blog de Irene hay más información sobre la historia de Rufo.
Pero, por si alguno tiene duda de lo que he puesto en negrilla, voy a contar la noticia que me llega hoy a mi oficina. Un joven fox terrier fue encontrado en nochebuena agonizando dentro de una bolsa de basura con una pata y la cadera rotas además de múltiples contusiones por todo el cuerpo de una brutal paliza de algún psicópata. Fue encontrado porque se escucharon sus chillidos; los de la protectora Apadac le salvaron y ahora mismo se está recuperando en una clínica veterinaria, donde han tenido que amputarle la pata, tal era el estado en el que se encontraba el pobrín. Ahora buscan una familia dispuesta a adoptarlo y, como no puede haber dicho mejor la periodista M.A.Rives, “a reescribir el final feliz que merece esta historia”. Se llama Foster.

Lo impresionante es que lo habían encontrado en el fondo de un pozo y que no se había caído sino que había sido enterrado vivo en él. ¿Es o no es sorprendente el que haya gente capaz de semejante salvajada y que esté por ahí entre nosotros?. Eso es debido a una psicopatía digna de camisa de fuerza y psiquiátrico de por vida o, si no, de prisión.
Rufo había sido tirado al pozo con las patas atadas y después el pozo había sido sellado. ¿Qué mente obtusa y psicópata es capaz de llegar a no percibir la más mínima emoción ni de tener la más mínima sensibilidad para llegar a semejante acto de barbarie extrema?. Siempre he dicho que la gente capaz de semejantes bestialidades es capaz también de cometer cualquier crimen con personas. De esto hay estudios en psicología y no es nada nuevo. Pero no acaba ahí la cosa. Resulta que Rufo estuvo un par de meses en el refugio, tuvo una embolia supongo que secuela de aquella salvajada, se recuperó totalmente con ayuda veterinaria… y se descubrió que Rufo llevaba microchip, pues afortunadamente el microchip se instala de forma obligatoria no sólo para encontrar perros perdidos sino también perros abandonados y poder pillar a los delincuentes que fueron sus dueños y denunciarles, ya que el abandono es delito. Así fue como contactaron con su dueño un par de meses más tarde, y le dijeron que tenía que pagar los gastos de manutención del perro (no del rescate). El dueño se negó a pagarlo. Desconozco si el dueño fue quien hizo aquella burrada, pero resulta que esta persona no pagó nada, ni rescate (que nadie lo pidió), ni manutención, ni veterinarios, pero lo peor es que no pagó sanción alguna por el abandono de su perro y nadie fue condenado por el desgraciado maltrato y asesinato en tentativa y además con ensañamiento brutal… Incluso el dueño se deshizo del perro, lo que parece que le debió venir bien. Así están las leyes en nuestro país.
En el programa Punto Radio se hizo una petición de familia para Rufo. Como se le calculan 8 años de edad, no había muchas esperanzas pues los adoptantes buscan cachorros o jóvenes con preferencia. Pero gracias al programa, una familia fantástica se interesó por él y hoy, al fin, ha encontrado Rufo un hogar feliz, con Mikel y Alazne, que se desplazaron de Rentería a Lleida para recogerlo.
Por lo visto, cuenta Irene que Rufo no parece acusar ninguna secuela psicológica y que confía en los humanos, siendo muy cariñoso y obediente. Esto es una enseñanza que quería aprovechar para sacar de esta historia: la falta de rencor del perro y el cariño que son capaces de profesar son tales que… para explicarlo habría que empezar a contar la historia de nuevo. Y es que muchos perros son mejores que muchas personas. De esto no hay duda ninguna ¿no?.
En el blog de Irene hay más información sobre la historia de Rufo.
Pero, por si alguno tiene duda de lo que he puesto en negrilla, voy a contar la noticia que me llega hoy a mi oficina. Un joven fox terrier fue encontrado en nochebuena agonizando dentro de una bolsa de basura con una pata y la cadera rotas además de múltiples contusiones por todo el cuerpo de una brutal paliza de algún psicópata. Fue encontrado porque se escucharon sus chillidos; los de la protectora Apadac le salvaron y ahora mismo se está recuperando en una clínica veterinaria, donde han tenido que amputarle la pata, tal era el estado en el que se encontraba el pobrín. Ahora buscan una familia dispuesta a adoptarlo y, como no puede haber dicho mejor la periodista M.A.Rives, “a reescribir el final feliz que merece esta historia”. Se llama Foster.

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