
Hace un mes, un tornado asoló Alabama. Murieron miles de personas. Este perro, Mason, fue arrastrado por el viento huracanado, mientras la casa de sus dueños era totalmente destruída. El huracán le arrastró a kilómetros de su casa y todo quedó asolado. Se le rompieron las dos patas delanteras. Mason regresó a casa de sus dueños y llegó, tres semanas después, arrastrándose.

Ha conmovido a los estadounidenses, una vez más, la hazaña de un perro dando una lección de amor a sus dueños.
Lo que nunca jamás podría hacer un perro sería abandonar a sus dueños.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
Deja tu comentario, por favor.